El vino espumante hecho en casa: casi mil botellas se lograron en el taller

En una iniciativa que busca fortalecer la identidad y la producción local, Carmen Almendra, subsecretaria de Forestación del municipio, compartió detalles sobre el reciente Taller Participativo de Elaboración de Vino Espumante, llevado a cabo el pasado fin de semana en la Chacra Municipal de Caleta Olivia.


El evento concluyó con la siembra de levaduras y el embotellado, sorprendiendo a muchos por su eficiencia y la destacada participación tanto de vecinos como de productores locales.
"Terminamos antes de lo previsto debido a la gran cantidad de personas que se sumaron. Estamos muy contentos con la producción y la participación", comentó entusiasmada Almendra.
El taller, que inicialmente se proyectaba para la producción de al menos 1000 botellas, finalizó con un total de 983. Al respecto, Almendra explicó que la fluctuación en las cifras es común en el proceso de elaboración de vino, pero que se acercaron bastante al objetivo.
La subsecretaria destacó que todo el desarrollo, desde la elaboración hasta el embotellado, se realizó en Caleta Olivia, un logro que llena de satisfacción a la comunidad.
"Ahora solo falta ponerle una etiqueta, y ya está aprobado por el Instituto Nacional de Vitivinicultura, lo que significa que puede llegar al comercio local", agregó Almendra.
Cristina Roldán y Teresa Cruz, dos productoras presentes en el taller, compartieron sus experiencias. Roldán expresó su alegría por la segunda producción de vino espumante, comentando la historia de su participación desde el año anterior.
"Somos productores de la zona urbana, y gracias a un programa radial local y el apoyo del ingeniero, pudimos darle un nuevo impulso a nuestras plantas, que tienen más de 60 años. Estamos obteniendo entre 200 y 250 kilos de uva", señaló Roldán.
Respecto al taller en sí, el ingeniero y enólogo, Darío González Maldonado, responsable de la capacitación, mencionó que la primera etapa consistió en "toma de espuma", que es cuando se prueba con una segunda fermentación y eso provoca las burbujas, mientras que la última jornada realizaron el degüelle, que consiste en el corte de la botella,  se quita la borra para luego pasar al etiquetado y finalmente salir al mercado.
"Parece poquito, pero fue un trabajo de 3 años con mucho esfuerzo para lograr la primera fábrica de vino espumante de Santa Cruz y la más austral del mundo". Y agregó que dentro de 6 meses los ejemplares se podrán vender en el resto del país.
Por último, se expresó contento esperando que el Gobierno que pronto asumirá continúe apoyando este proyecto como lo hizo la actual gestión municipal.

vino espumante 3

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