Caleta Olivia consolida su identidad con una nueva edición del Vía Crucis «Mar y Tierra»

Caleta Olivia consolida su identidad con una nueva edición del Vía Crucis «Mar y Tierra»

En una noche de profunda espiritualidad y masiva concurrencia, la ciudad llevó adelante el Vía Crucis «Mar y Tierra», una propuesta pascual impulsada por la Municipalidad de Caleta Olivia, a través de la Supervisión de Turismo junto a organizaciones náuticas y religiosas.

El evento contó con el acompañamiento central del Intendente Pablo Carrizo, quien participó del recorrido reafirmando el apoyo institucional a las actividades que integran la fe con el paisaje costero local. El evento contó con la declaración de Interés Municipal, cuyo decreto fue entregado por el jefe de Gabinete Mariano Mazzaglia al párroco Raúl Domínguez.

La jornada, que comenzó con la congregación de fieles a las 20:00 hs. en la zona de la Costanera local, se destacó por su carácter innovador al unir las estaciones tradicionales del Vía Crucis con el entorno marítimo.
El jefe de Gabinete, Mariano Mazzaglia, resaltó la importancia de generar propuestas con sello propio: “Siempre tratamos de poner una impronta propia que genere un interés en la comunidad para que se pueda acercar y demostrar que se pueden hacer cosas distintas”. Además, reafirmó el compromiso de la gestión del Intendente Carrizo con las instituciones: “La idea es articular y poner a disposición los recursos que nosotros tenemos para que las actividades tengan la convocatoria que se merecen”.

Por su parte, la supervisora de Turismo, Valeria Negro, subrayó el éxito de la organización conjunta: “Se armó un grupo lindo de trabajo donde cada uno cumplía su función”. Asimismo enfatizó que la meta es consolidar este Vía Crucis como un atractivo regional: “Queremos que esto ya se instale en Caleta Olivia y sea un evento turístico, para mostrarnos como una ciudad emergente”.

El evento reflejó una sinergia entre el sector estatal y diversas entidades intermedias, entre las que se destacan las agrupaciones náuticas, guardavidas, diócesis católicas, Club de Leones, Prefectura, Bomberos y Protección Civil, entre otras.
Con esta iniciativa, Caleta Olivia no solo ofreció un espacio de reflexión para la comunidad cristiana, sino que también demostró el potencial de su costa para el desarrollo de eventos de gran escala durante todo el año, fortaleciendo el sentido de pertenencia y la proyección turística de la ciudad.